Antonieta, Vasconcelos, Henestrosa… (historias de amor y de inmortalidad)

Un recuerdo de Andrés Henestrosa Morales siempre en el corazón; siempre presente.

Por Regina Santiago Núñez

Mi intención era estar en el restaurante unos minutos antes de la hora señalada para la comida con Andrés Henestrosa.  Mi intención ha sido siempre tratar de anticiparme a algunas cosas.  La vida se ha encargado de mostrar que uno no llega sino en el momento preciso; que el azar, tejedor de la gran trama, designa tiempos y espacios para los momentos importantes.  Hay entonces un momento para vivir el amor; un momento para evocarlo; un momento para transformarlo en recuerdo y otro para imaginarlo como pasaporte para otros mundos; para invocar su poder de inmortalidad.

Sigue leyendo “Antonieta, Vasconcelos, Henestrosa… (historias de amor y de inmortalidad)”

Anuncios

Un recuerdo amoroso para Cri Crí y los niños y niñas de sus sueños 

Miércoles 19 de julio. Toca felicitar a muchas amigas secretarias pero, en especial, a la GRAN secretaria que fue mi mamá. 

 

No lo recordaba hasta que escuché la plática de Fernanda Familiar con Mario Iván Martínez, el enorme cuenta cuentos. Hablaban de Cri Crí y mi mente volaba a las anécdotas que contaba mi mamá. Imaginaba a aquella niña que se reunía con sus vecinos del edificio Condesa en torno de uno de los pocos aparatos de radio que existían para escuchar los programas de su vecino Francisco Gabilondo.

Después del programa o después de una nueva composición, Cri Crí se reunía con el grupo de niños y niñas vecinos para convivir con ellos y saber qué pensaban, qué sentían, qué soñaban con sus canciones. Porque Mario Iván dice y dice bien, que las canciones de Cri Crí han hecho soñar a muchas generaciones. Música y letras que estimulan la imaginación. Francisco, uno de los grandes músicos mexicanos que además comenzó sus participaciones en radio con programas de sátira política. Porque hay que recordar que las canciones de Cri Crí también tienen buena dosis de crítica social.

Toda su vida, nuestra Doña Martha terminaba sus referencias a Cri Crí exclamando: ¡Qué guapo!

Fernanda Familiar hizo notar que hablar de la obra de Cri Crí es hablar de la labor de transformación del arte, de la música y la palabra para tratar de que el ser humano se aleje de la violencia y se acerque a la paz.
De eso conversaban Fernanda Familiar y Mario Iván cuando ella recordó que hoy es día de la Secretaria. Hablaron entonces de la importancia de una buena secretaria.

Mario Iván habló de familiares muy cercanos que le hicieron valorar el trabajo cotidiano y dijo algo que me parece fundamental y con lo que estoy totalmente de acuerdo: Una buena secretaria logra algo que nunca podrá hacer una máquina: HUMANIZAR las relaciones.

Pienso en nuestra Doña Martha, en sus 30 años como secretaria en la Presidencia de la República. Muy cerca de Adolfo López Mateos; en sitio privilegiado para observar lo que hicieron Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo y De la Madrid. Pero lo que más disfrutó mi mamá fue su convivencia en los últimos años con los jóvenes. Poder compartir experiencias, escucharlos y sí, como bien dijo Mario Iván, HUMANIZAR la experiencia laboral para convertirla en un gran aprendizaje, para hacerla disfrutable.

Para cerrar la conversación, Mario Iván recordó una frase de Rosalía de Castro, escritora que nació en Santiago de Compostela y cuya obra era admirada por mi abuelo Gonzalo : “No importa que los sueños sean mentira, ya que al cabo es verdad que es venturoso el que soñando muere, infeliz el que vive sin soñar’.

Infeliz el que vive sin soñar…

Gracias querido Cri Crí por habernos hecho soñar e imaginar un mundo mejor con tus creaciones.

Gracias querida doña Martha por haber compartido tus sueños, por habernos enseñado a luchar por esos sueños hasta el final.

Gracias vida por haber creado esta coincidencia para que Fernanda Familiar fuera el instrumento para recordar a mi mamá como entusiasta seguidora de Cri Crí y como gran secretaria.

Caso Valeria. Duele México 

 

Por Regina Santiago

Hay días en que mi trabajo duele, duele especialmente. Hoy el dolor fue profundo al escuchar el testimonio de la madre de la niña Valeria, esa pequeña de 11 años que apareció muerta en una combi en el municipio de Neza, en el Estado de México,

Dolor por la niña. Dolor por la madre. Dolor por los familiares y amigos. Dolor por los compañeros de escuela. Pero dolor también, dolor amargo y muy profundo, por una sociedad cuyos errores han hecho posible que estemos donde estamos, mucho más dispuestos a dar carpetazo a los casos altamente mediáticos que a buscar aclararlos. La impunidad es la semilla de nuevos crímenes. Pero la apuesta es al olvido.  Se quiere restituir la apariencia de normalidad lo más pronto posible. Pero nada es lo mismo. Los crímenes carcomen eso que llaman el tejido social. Los crímenes contra niñas y contra periodistas. Los crímenes contra la humanidad.

Escucho y observo a Jaqueline Ortiz presentar su testimonio ante Ciro Gómez Leyva. En sus palabras hay dolor pero también un grito de impotencia. El reclamo de los familiares de las víctimas ante la injusticia. Algunos medios actuaron de manera irresponsable al informar sobre los hechos. Los policías de Neza no hicieron lo suficiente para apoyarla en la búsqueda de la niña. La Alerta Amber no se activó de manera oportuna. Las autoridades de Edomex declararon que suspendían el permiso a la Ruta 40 “porque así lo pidió la madre de Valeria”; declaración irresponsable, por decir lo menos, que provocó la ira de los dueños y trabajadores de esa ruta en contra de la señora Jaqueline. Ahora tienen que brindarle protección.

Sigue leyendo “Caso Valeria. Duele México “

Tía Delia y la evocación de nuestros padres 

Jueves 15 y viernes 16 de junio. Por fin, tras mucho planearlo y desearlo, tía Delia en casa. Espera pacientemente a que termine de revisar mis noticiarios. Ha encontrado el libro que me regaló el doctor Javier Meneses sobre historias de Juchitán. Mira también el video de Mario López sobre un concierto especial con música del Istmo y banda sinfónica. Cuando llega tía Delia la atmósfera se llena de amor… Amor en general, pero también, específicamente de amor por nuestras raíces. 

Por fin termino y me pongo de acuerdo con Yamile para que nos alcance en el Azul Histórico. 

– No aparece en mi mapa- escribe angustiada en el WhatsApp. 

– Isabel la Católica casi esquina con Madero, le escribo. 

– Voy para allá. Dice el Uber que no tardamos ni 25 minutos. 

– Acá te esperamos con unos mezcales y chapulines. A ver cómo nos encuentras, je je. Fin del comunicado. 

Cuando Yamile llegó, tía Delia y yo ya estábamos a tono. Habíamos pasado a hacer una oración a la iglesia de La Profesa,con el Cristo del Consuelo, la devoción de mi mamá y mi abuela mamá Nicha. Así nuestro Jueves de Corpus, jueves para alimentar también nuestro espíritu con el cuerpo de Cristo. Eso fue nuestro encuentro, nuestro orar juntas, ese encuentro también con el poder superior y nuestro “deber superior”. Ese nuestro compromiso para pensar y celebrar el amor a la vida. 

Llegó Yamile y todavía alcanzó una probadita del guacamole con chapulines. Dijo que traía buenas noticias. Acababa de platicar con el doctor Bazán, quien le dijo que su hermano César iba muy bien tras su trasplante de riñón. La pequeña infección que los trajo de Chiapas a la Ciudad de México era normal, pasaría tras unos días de control y después César ya podría salir a la calle para volver poco a poco a la normalidad. Pedimos una botella de cava para festejar. 

Comenzamos a charlar y nuestra boca no paró sino hasta después de las 9 de la noche que dejamos a Yamile en su hotel. 

Desde que la conocí en casa de tía Delia en Juchitán, hubo con Yamile un clic muy especial. Mi mamá ya no estaba físicamente con nosotros y faltaban unos días para que su mamá también partiera. Doña Betty había ido a despedirse de su amado Juchitán, como también pudo hacerlo mi mamá poco antes de partir. Ella también pudo disfrutar del hermoso patio de casa se tía Delia y de su hospitalidad inigualable. 

Poco después tuve oportunidad de reencontrarme con Yamile, porque a iniciativa de tía Delia se quedó en mi casa. Eran los días en que preparaban el trasplante de riñón para su hermano César. Cuando me contó los detalles quedé fascinada ante esa gran historia de amor. Amor fraterno. Amor por la vida. Porque no es fácil donar un riñón, como lo hizo su hermana Pilar. Tampoco fue fácil mover cielo, mar y tierra hasta dar con el médico ideal y las mejores condiciones, como lo hizo Yamile. Descubrir al doctor Bazán. Descubrir el programa con que la Fundación Slim apoya los trasplantes. Descubrir la generosidad de Yamile que ahora quiere compartir con otros todos sus descubrimientos. ¿Será que Narro o Mancera o alguien más quiera apoyar el proyecto? Soñar no cuesta nada. La intención está.  Miro a Yamile y tía Delia y sonrío. Una gran historia de amor inspirada también por Doña Betty. Todo ha estado y está en manos de Dios. Ojalá. Esperemos. 

Hablábamos y hablábamos mientras comíamos y comíamos. El cava se iba consumiendo porque después del guacamole con chapulines llegaron los taquitos de caracol y de pescado con tortillas recién hechas, presentados en bellas cajas laqueadas y adornados con flores. Lo mejor, según Yamile, el salpicón de venado. Los pasteles de naranja agria y manzana con helado (en honor a mi papá) también fueron espectaculares. 

Paseamos un rato por las tiendas. Descubrí una pequeña acuarela. Ni siquiera pregunté el precio. 

– Te llevas una pieza muy especial, dijo la vendedora. Una extranjera llegó hace días y quedó encantada con las pinturas. Pidió que dibujaran una niña con globos pero ya no regresó por ella. Así que pensé que tendría que llegar alguien y fuiste tú. Te estaba esperando. 

Era para mí, dije para mis adentros. Es para mí después de una tarde tan especial. 

Cuando cerré los ojos esa noche del Jueves de Corpus pensé en lo afortunada que soy al tener a mi lado a tía Delia que me contactó con Yamile y con esta gran historia. 

El amanecer del viernes fue espectacular. Tener que madrugar para atrapar las noticias tiene su encanto. 

Corrí a sacar a tía Delia de la cama como lo hice tantas veces con nuestra Doña Martha. Un momento maravilloso contemplar juntas el inicio del despertar. Nos separamos un rato. Yo regresé a mis noticias, ella a sus sueños. Cuando finalmente nos reunimos para el desayuno, no paró nuestra boca. 

Comimos, sí, pero especialmente hablamos, recordamos, evocamos. Le conté que no tuve mucha oportunidad de convivir con mi abuelo Aristeo, su padre. Pero recordaré siempre una tarde en la casa de Coyoacán, cuando buscaba yo un baño y lo descubrí sentado, leyendo en una de las habitaciones del piso superior. Me sonrío. Yo me acerqué a darle un beso. El pasó sus dedos entre mis cabellos y siguió sonriendo. Luego sacó una moneda y me dio mi domingo. No hubo muchas palabras pero hubo mucho cariño, entrañable, sincero. 

Hablamos con tía Delia de las historias de familia. Del abuelo Aristeo y su gusto por la poesía, gusto que le transmitió a Tía Delia y al querido tío Jorge Magariño. 

Hablamos de la importancia de la comunicación no verbal. Cómo a cada una de nosotras la vida nos fue enseñando la importancia de tomar de la mano a un enfermo y tratar de transmitir por ese medio alguna transfusión de amor, fe y esperanza. Necesaria hoy esa antigua sabiduría de los ancestros para la convivencia con nuestra amada tía Conchita del mar. 

Recordamos los momentos en que Tía Delia tomó de la mano a su padre Aristeo para cantarle canciones en zapoteco, antes de que se quedara dormido para el tránsito hacia la otra dimensión. Nunca me lo había dicho. Ni siquiera cuando yo le conté que horas antes de que mi papá falleciera oramos juntos, agradecimos juntos las muestras de cariño de los amigos y la familia. Cantamos juntos El Feo y La Llorona. Me pidió La Sandunga. Le canté María Bonita, sabiendo que siempre estuvo enamorado de María Félix. 

Tras la charla nos fuimos a comer al Matisse, sitio favorito de mi papá. Seguimos evocándolo. Recordando bonito. Gracias querida tía Delia por ayudarme a recordar a nuestros padres físicamente ausentes pero siempre presentes en nuestro recuerdo. Gracias por tu complicidad. Gracias por ayudarme a celebrar la vida. 

(Hace un año en el prefestejo del Día del Padre) 

Lo que de Verdad Importa (¡Estupenda película!  ¡Estupendo proyecto!) 

Por Regina Santiago Núñez 

Sábado 20 de mayo por la noche. Terminando una deliciosa reunión con mis amigos de la UAM-X corrimos a Cinépolis Patio Universidad para ver la película Lo Que De Verdad Importa. 

Había visto los cortos, pero la voz de Rebeca se convirtió en un martilleo constante a la conciencia. De un tiempo acá suelo pensar que cuando algo así sucede es porque hay que poner atención. Así lo hice. 

Cuando llegamos, la película acababa de empezar. Cine lleno. Nos tocó en primera fila. Parecía que estábamos en escena. 

Conforme iba avanzando la película no podía yo dejar de pensar en todos mis amigos y amigas que han enfrentado o aún enfrentan los retos del cáncer. 

Una de las grandes reflexiones a las que invita la película es la de los grandes aprendizajes a través de la enfermedad. El valor de la solidaridad, la gratitud y el perdón. El mensaje fundamental de que no importa CUÁNTO vivas, sino CÓMO vives, el tiempo que sea. 

Al final de la película explican esto de que todo lo recaudado se destinará a la Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, I. A. P.  y a Va Por Mi Cuenta. 

La película también rinde homenaje a Paul Newman, por el apoyo que brindó a estas causas. Paul Newman fue uno de mis ídolos de la adolescencia. Tenía yo un álbum de recortes de fotos de Paul Newman y Robert Redford. Con el tiempo me di cuenta que eran bellos no solamente por fuera, sino también por dentro. 

Todos tenemos la capacidad de convertirnos en “sanadores”. Hay que descubrir cómo. La respuesta, como verán en la película, no es parte de un manual o una receta. La respuesta no está en la película. La respuesta está en nosotros mismos… Y sólo llegará si hacemos las preguntas adecuadas. 

Ojalá se den la oportunidad de ver la película y de reflexionar sobre Lo que de Verdad Importa. 

Y sí les parece, ayúdenme a difundir. 

@LQDVMx #todosalcineporlosniños 

Ver trailer 

https://youtu.be/Wmo6YaNxc3E

Radiopatías: Música con humor y con amor 

Por Regina Santiago Núñez 

Viernes 28 de abril. Faltan 2 días para el Día del Niño. Precelebrando. 

“Aventuras en el Twin Lions Casino, Guadalajara. Show de Radiopatías (música con humor y con amor)”.

No me lo van a creer, pero es cierto. He pasado una de las mejores noches de mi vida en un casino. ¡Ganeeeeee! Pero no se confundan. Mi apuesta no era de dinero. Aposté por el buen humor con música de un trío de autodenominados “jalisquillos” y salí ganando.

Eran poco antes de las 9 de la noche cuando el chico del taxi me preguntó si era yo periodista.
 – Todavía no, pero quizás algún día, le respondí con una sonrisa.
–  Es que como va a Notisistema, respondió en tono de disculpa.
–  Yo no soy periodista, pero tengo una amiga que si lo es, y de las mejores, dije sin disimular mi orgullo.
– Y quién es su amiga, preguntó intrigado.
– Talina Radillo, respondí.
– ¿Talina Radillo Ledón?, ¿la locutora de Radio Metrópoli?
– La misma, respondí.
– Yo la escucho siempre que puedo. Y sí, es muy buena. ¿Y usted de dónde la conoce?, preguntó para seguir la plática.
– Me ha entrevistado algunas veces porque yo me dedico a analizar las estrategias de comunicación política. Parte de mi trabajo consiste en advertir a la gente sobre malas prácticas como la difusión de noticias falsas en medios de comunicación tradicionales y en redes sociales.
– ¡Pues debe tener mucho trabajo!, respondió con sarcasmo. Pero ya llegamos. Acá es Notisistema. Que tenga muy buena noche.
Las suyas fueron palabras premonitorias.
Talina ya me estaba esperando. Nos fundimos en un fuerte abrazo, con la complicidad que nos caracteriza. Con ella he hablado sobre los derechos de las audiencias, sobre cómo mejorar la vida de personas con discapacidad y sus familias, sobre política y medios de comunicación….Pero ahora íbamos a hablar de cultura y de música.
-Este viernes se presenta mi marido con su grupo en el Twin Lions, me dijo cuando le avisé que estaría unos días en Guadalajara. ¿Quieres venir?
No me lo dijo dos veces. Ustedes saben que la música es una de mis pasiones. Además, esa noche era la noche de un día difícil, no sólo por el tránsito de la ciudad de Guadalajara, que ha aumentado de manera terrible. Sino por algunas otras peripecias de cuyas caractsristicas no quiero acordarme.
Talina me contó que Radioterapias es un grupo de músicos, todos mexicanos, que lleva ya muchos años apostando por la buena música y el buen humor. Un humor inteligente, que no busca el chiste fácil, sino que juega con las palabras y obliga al público a pensar.
Recordamos que la vez pasada que estuve en Guadalajara, ella todavía no se casaba con Fernando Quintana. Más adelante Fernando me diría que todo comenzó como un trabajo escolar. Él y sus amigos admiraban al grupo argentino Les Luthier. En ellos se inspiraron para comenzar parodiando programas y comerciales de radio, así como los géneros tradicionales.
Fue una noche extraordinaria que culminó con la interpretación del Negrito Bailarín, de Cri Crí,adorado por nuestra Doña Martha. Estoy segura que desde algún lugar del universo, ella comparte esta sonrisa. 

La muerte y una sonrisa 

Por Regina Santiago Núñez 

Viernes 19 de mayo. Nos escapamos a las 100 representaciones de Susana Alexander en Instrucciones para una Muerte Feliz. Desde que escuché a Susana charlar con Fernanda Familiar supe que yo quería estar ahí, con ella, en esa reflexión sobre la muerte que es también un canto a la vida. 

Y las cosas sucedieron para que pudiéramos estar ahí, observando el triunfo de Susana y de su familia. El triunfo del amor sobre la muerte.
Porque Susana cuenta que esta obra inglesa “llegó a sus manos” en un momento especial para ella y para su familia, por la pérdida de su hermano y otros seres queridos. Y había que luchar por salir adelante a pesar de los pesares. Llegó la obra a sus manos y todo se fue transformando. Pidió que se compraran los derechos, la tradujo al español, imaginó el reparto y soñó con el elenco. Y se abrieron todas las puertas… Y llegó un dinero de los alemanes para su familia y con ese dinero se montó la obra. Conozco esa sensación Pienso en esa historia y pienso también en la historia del libro sobre Gonzalo de Murga y Suinaga, el querido Chalo el papá de mi mamá. Esas cosas suceden.
Paloma me convidó unas gomitas y un refresco. Una chica interceptó la bolsa de gomitas, la abrió y puso las gomitas en un vaso de unicel.”A petición de la señora Alexander “nos dijo. Imaginé a Susana horrorizada por el chirrido del celofán. Sonreí.
La obra es más dulce que las gomitas y Susana no deja de ser siempre Susana. La primera vez que la vi fue en su sátira de” Cómo ser una Buena Madre Judía”. Cómo nos carcajeamos mi mamá y yo. Ahora no son carcajadas. Es un humor más sutil. Pero es Susana, siempre Susana con ese amor al teatro que transpira oor cada poro.
Al final de la obra, el emotivo discurso. Al encenderse las luces Paloma se da cuenta de que estaba sentada junto al “profesor Escalona” (Rodrigo Murray). Después tendría yo oportunidad de comprobar el cariño que fluye entre Rodrigo y Susana.
Hubo bocadillos y vinito. Contra mi costumbre no los retraté. O retrataba o comía. Je je, comí. Había empsnaditas de mole, tortitas de pescado tipo bacalao y unas marinas de jamón picado que me recordaron las que preparaba mi abuela mamá Nicha. Aunque lo perseguimos, vino ya no alcanzamos.
Nos encontramos a Mariana Garza rodeada por las cámaras. Ya rumbo a la salida descubrimos a Susana, como buena anfitriona, despidiendo a los amigos y al público.
La miramos un buen rato. Tomé las fotos de su abrazo con Rodrigo Murray. Luego me acerqué a agradecerle que con esta obra hubiera tocado mi corazón. Le dije que yo también tuve recientemente la pérdida de mis padres. Le hablé del extraño concepto de “duelo gozoso” y le recité una estrofa de La Martiniana, de Andrés Henestrosa. Fue entonces cuando nos abrazamos y me dijo, emocionada, “nosotros hacemos lo mismo”.
La querida Paloma hizo malabares para tomar las fotos. Había cargado con chamarras y bolsas. Parecía perchero ambulante, pero logró captar unas imágenes que me llenan de emoción. ¡Gracias!

MaríaTeresa de Murga. Un recuerdo

María Teresa de Murga foto 2006

María Teresa de Murga y Mugártegui falleció un 20 de abril de 2015. Había vivido 104 años. ¡Y cómo los vivió! Hoy, 20 de abril de 2017 recibí por WhatsApp el link para ver un video que muestra el encuentro de María Teresa con niños y niñas de Érmua, en mayo de 2006, en el País Vasco. Ellos hacen de reporteros, ella de “persona importante”. Mi mente viaja a cuando yo conocí a María Teresa, un par de años antes, cuando la entrevisté para el libro que escribí sobre mi abuelo. También entonces me quedó la impresión de que a pesar de todos los años que vivió y de la gran sabiduría acumulada, María Teresa nunca quiso dejar de ser niña. Me recordó el caso de Andrés Henestrosa, el querido Andrés, que vivió 101 años y fue un sabio… y quizás por eso tampoco quiso dejar de ser niño.  Y en esa misma línea estuvo mi mamá, la amada Martha Núñez. Ella cumplió 91 años (aunque siempre nos engañara para que pensáramos que tenía menos edad). Pero también, su gran sabiduría estaba en que siempre dejó en sí misma una gran dosis de actitud infantil, dosis que creció tras la embolia de 2005, que la dejó sin hablar con palabras, pero la hizo hablar con el corazón. Observo y escucho los consejos de María Teresa para los niños: Es bueno ser formales… es bueno tener buenas notas… ¡Pero también es bueno, muy bueno hacer travesuras! Lo importante en esta vida es ser feliz… y yo he sido muy feliz… Germán me mandó el link al video que ahora comparto en este espacio, junto con el recuerdo emocionado. También me mandó otro link a una entrevista que le realizó la misma chica que participa en el video, Estíbalitz González, a quien agradezco enormemente el haber hecho posible la experiencia de conocer a María Teresa.

Cuando le pregunté a mi primo Germán López Sanmartín cómo consiguió el video, me confesó que fue una “casualidad” Buscaba otras cosas y apareció de repente, justo el día de hoy, para ayudarnos a recordar. Comparto el video, comparto el texto que escribió Estíbalitz sobre su encuentro con María Teresa. ¡Salud!

Sigue leyendo “MaríaTeresa de Murga. Un recuerdo”